
Chaco y Corrientes: comienzos hace 23 años:
El proyecto Ecología y Conservación de los Carnívoros del Nordeste Argentino comenzó a principios del año 2002. Se enmarca en un Proyecto de Grupos de Investigación de la Universidad Nacional del Sur (Bahía Blanca, Argentina), bajo la dirección de la Dra. Emma Casanave (Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia e INBIOSUR – CONICET – UNS; Grupo de Ecología Comportamental de Mamíferos). Para su desarrollo se ha contado con la valiosa participación de colaboradores y voluntarios de diferentes países.
A una escala de grano fino, se caracterizan y mapean sitios haciendo uso de la tecnología satelital, y con la información clasificada, se desarrollan modelos de fragmentación y conectividad de los ambientes. Se hace un monitoreo de los sitios que son considerados letrinas; en todos los casos se colecta la materia fecal.

Midiendo una letrina de aguará guazú (Chrysocyon brachyurus) en un área inundada

Registrando una letrina de aguará popé (Procyon
cancrivorus)

Colectando heces en una letrina de felino dentro
de un parche de bosque, en un área de
forestación de exóticas.

Colectando heces en una letrina de zorro en un
claro del bosque del Chaco Húmedo
La mayoría de los carnívoros silvestres tienen conflictos con los pobladores, principalmente debido a que suelen depredar sobre la fauna doméstica. Por ello, el estudio de la dieta también tiene un lugar en el proyecto. Al mismo tiempo se realizan análisis de viabilidad y germinación de las semillas encontradas en las heces de los cánidos (Cerdocyon thous, Lycalopex gymnocercus y Chrysocyon brachyurus), quienes son legítimos dispersores de especies nativas en el Chaco Húmedo de Argentina.

Semillas de leguminosas recuperadas de heces
de cánidos silvestres. La mayoría germinaron

Semillas de leguminosas recuperadas de heces
de cánidos silvestres. La mayoría germinaron
A una escala de grano más grueso, los recorridos a través de rutas asfaltadas y caminos de tierra internos permiten ampliar la escala de los registros y mapear ambientes o macrohábitats de interés. Esto, sumado a los datos que aportan los encuestados y el registro de la fauna avistada en forma oportunista/atropellada, forma parte de una gran base de información del proyecto.
Entre Ríos: investigando las nuevas áreas para Chrysocyon brachyurus
Desde el año 2019 se realiza en la provincia de Entre Ríos un estudio de la distribución de carnívoros silvestres, en el marco de una carta de acuerdo firmada con la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización. Uno de los objetivos centrales es investigar la ecología y el comportamiento de los individuos de aguará guazú que se registran en forma aislada ya que este territorio provincial, se podría considerar nuevo dentro de su área de distribución global.
Un caso particular cabe destacarse con el caso de un individuo de C. brachyurus que hacia fines del año 2023 apareció vagando; los vecinos de la ciudad de Paraná (Provincia de Entre Ríos) alertaron que estaba siendo perseguido por los perros del vecindario. La Dirección de Prevención de Delitos Rurales (Brigada Paraná) realizó el rescate informando que el individuo era una hembra y presentaba una fractura. Intervinieron Juan Manzur (Director General de Fiscalización), Alfredo Berduc (Director de Áreas Naturales Protegidas) y Matías Solaro (Inspector de Fauna de Entre Ríos), quienes determinaron trasladarla a la provincia vecina Santa Fe, donde fue atendida por Antonio Sciabarrasi (Médico Veterinario de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Universidad del Litoral y miembro de la Estación Zoológica Experimental “La Esmeralda”). Se aplicó el protocolo de rigor de la Provincia de Santa Fe, que contempla la toma de muestras biológicas. Así comenzaba la historia de un joven aguará guazú, de aproximadamente 5 meses de edad.

“Chamarrita” en la Estación experimental “La Esmeralda” (Santa Fe).
Aproximadamente un mes más tarde, fue traslada al Área Natural Protegida “El Potrero” de Gualeguaychú (Provincia de Entre Ríos), donde comenzó un largo proceso de recuperación. Allí, gradualmente fue trasladada a recintos de diversos tamaños para lograr la rehabilitación. Creció, su extremidad se fue recuperando y comenzó a cazar sola. El equipo de trabajo de la Reserva “El Potrero”, bajo la permanente supervisión de Daniel Ávalos, la monitorea a diario, contando con filmaciones que siguen sus avances. Actualmente se está evaluando su liberación. En la provincia, con anterioridad, se liberaron unos pocos individuos, luego de ser rescatados.

Los carnívoros, como muchos otros mamíferos son complejos de investigar. Actualmente estamos analizando información colectada y nos proponemos comenzar a desarrollar un relevamiento más exhaustivo, al que sumaremos talleres comunitarios y espacios para la educación ambiental en escuelas rurales.
“Chamarrita” meses después de rescate, en uno de los recintos. En la boca lleva un roedor y ave silvestres recién cazados
INVESTIGAR Y CONSERVAR CARNÍVOROS: ESCALAS DEL PROBLEMA
Autora:
Lucía Soler (Departamento de Biología, Bioquímica y Farmacia e INBIOSUR – CONICET – UNS; Grupo de Ecología Comportamental de Mamíferos y Geoffroy Cat Working Grou).
